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ALIMENTACIÓN Y MEDIO AMBIENTE

Chlorella

La chlorella es un alga unicelular que contiene clorofila en estado puro, un nutriente esencial para el buen funcionamiento de nuestras células. Se usa de forma terapeútica para desintoxicar el organismo de metales pesados y otras toxinas. Acá una guía básica para saber cuándo y cómo consumirla.
Publicado 2 de febrero de 2022
Por: Marina Martelli
Chlorella en polvo.
Foto: Archivo personal.

Concentración de nutrientes

La chlorella es una microalga que se reproduce en agua dulce o salada. Fue descubierta por primera vez en 1890 por el microbiólogo holandés Dr. Martinus Willem Beijerinck.
Luego de los ataques nucleares en Hiroshima y Nagasaki en 1945, se hicieron varios experimentos en Japón donde los científicos descubrieron que con una pequeña dosis diaria de chlorella los animales podián desintoxicarse de metales pesados mediante las heces y la orina. Otros estudios determinaron definitivamente ayuda a eliminar el exceso de alcohol del hígado y toxinas (como el mercurio, arsénico, cadmio, uranio y plomo) provenientes de pesticidas, herbicidas, policlorifenoles (PCBs, ver nota pescados), cosméticos, productos de limpieza y alimentos industriales. Ayuda a mejorar el funcionamiento del hígado, limpia los intestinos y favorece el desarrollo de bacterias benéficas. Al favorecer la proliferación de bacterias intestinales benéficas puede aliviar síntomas de constipación crónica y dispepsia. Tiene la capacidad de multiplicarse a través de la fotosíntesis, sólo necesita dióxido de carbono, agua, luz del sol y un poco de minerales.
Aporta vitaminas C, E, B1, B2, B3, B5, B6, B9 y K, minerales, aminoacidos, polifenoles, carotenoides, ácidos grasos esenciales (Omega 3), polisacáridos, entre otros nutrientes. La proporción de compuestos bioactivos depende de la especie y de las condiciones en las que fue reproducida (temperatura, iluminación, pH, CO2, sales y nutrientes).

El consumo regular de alga chlorella:

  • Regula el funcionamiento del sistema inmune.
  • Baja el colesterol por su aporte de ácidos grasos esenciales.
  • Controla los niveles de azúcar en la sangre.
  • Regula la presión arterial al mejorar el funcionamiento del sistema cardiovascular.
  • Mejora la vista.
  • Reduce la inflamación.
  • Desintoxica metales pesados acumulados en nuestro cuerpo (como mercurio, plomo, cadmio y aluminio). Las personas que están dejando de fumar se pueden beneficiar de su consumo.
  • Mejora la digestión y la absorción de nutrientes. Se utiliza para recuperarse de una intoxicación alimentaria.
  • Promueve la recuperación luego de una operación o convalecencia.
  • Reduce los síntomas de distintos tipos de cánceres y sus tratamientos, Sida, hepatitis, cirrosis, pancreatitis, colitis ulcerativa, cándida, síndrome metabólico, artritis, fibromialgia, úlceras, infecciones bacterianas y virales, anemia, esclerosis múltiple, alzheimer, parkinson, artereosclerosis.
  • Ayuda a tener un embarazo saludable.
  • Reduce el riesgo de anemia.
  • Atenúa los síntomas premenstruales, de la perimenopausia y de la menopausia.
  • Mejora el estado de ánimo y evitar caer en sentimientos depresivos.

Cómo comprarla

Si la vamos a consumir tiene que ser de buena calidad, en lo posible orgánica. Y debe decir en el envase que es “de pared celular rota” (cracked cell en inglés). Este es un proceso necesario para que las propiedades del alga puedan ser absorbidas por nuestro cuerpo.
Se utiliza un procedimiento específico para romper sus paredes celulares y así se obtiene una combinación única de aminoácidos y un fitonutriente llamado CGF (Chlorella Growth Factor o Factor de crecimiento de clorela) que favorece la regeneración celular y la multiplicación de las bacterias de la familia de los lactobacilus (bacterias benéficas).
Si queremos que contenga enzimas que ayudan a la digestión debemos elegir que no sea pasteurizada.

Diferencias con la espirulina

  • Aporta más vitamina A, hierro, fósforo y zinc que la espirulina.
  • Aporta 20% más de ácidos grasos esenciales.
  • No tiene aroma como la espirulina y su sabor es mucho más suave.
Una forma de incorporarla es dentro de licuados, jugos verdes, kéfir o yogur natural. En la foto se ve como se puede combinar con polen de abejas dentro de un licuado o jugo verde.
Foto: Archivo personal.

Cómo tomarla:

Siempre comenzar con una dosis muy baja.
Se recomienda tres gramos diarios como dosis de mantenimiento. Sin embargo, al igual que todos los suplementos, está bueno hacer tomas por ciertos periodos de tiempos y luego hacer descansos de varios meses.
Para notar sus efectos en cuanto a sentir mayor energía, mejorar la digestión y reducir síntomas o lograr una desintoxicación hepática por metales pesados se aconseja al menos una toma diaria de 1 cdta (de 5 a 7g) durante 6 meses. El tratamiento se acompaña con un cambio en la alimentación si es necesario.
Para niños y personas saludables de 2 a 3g diarios es suficiente.
Se puede usar directamente sobre la comida o mezclarla en el porridge, kéfir, jugos, licuados, salsas verdes, pesto, etc.
Una buena idea es consumirla cuando comemos pescado de mar para ayudar a desintoxicar el exceso de mercurio.

Precauciones

Si se está bajo algún tratamiento farmacológico siempre consultar con el médico antes de tomar un suplemento. La chlorella tomada en exceso puede estimular el sistema inmune y reducir la efectividad de remedios inmunodepresivos. Su aporte de vitamina K puede interactuar con medicamentos anticoagulantes.
Marina Martelli
Creadora de Hábitat. Marina se especializó en periodismo gastronómico y producción de fotos durante 15 años en Buenos Aires, Argentina. Actualemente vive en Houston, Texas. Desde el 2015 es asesora de nutrición holística y se dedica a atender consultas, da clases de cocina energética, charlas sobre alimentación y vida sustentable, clases de yoga y meditación. En su tiempo libre escribe ficción, dibuja, estudia, explora la fotografía y disfruta la vida junto a su pareja y su hijo.