La espirulina es una microalga arcaica, de la época en la que se formó el planeta. Para ser más exactos es una cianobacteria (bacteria azul), una de las formas más simples de vida que contribuyó a alimentar a organismos más complejos que se fueron desarrollando durante la evolución. Incluirla en nuestra alimentación ayuda a mantenernos saludables o a recuperarnos de una convalecencia.
Publicado 10 de agosto de 2021
Por: Marina Martelli
Espitulina en polvoFoto: archivo personal
Primitiva e inmortal
La espirulina se encuentra en la base de la cadena alimenticia. Así como las plantas y el resto de las algas, es autótrofa ya que produce su propio alimento de la luz solar en el proceso de fotosíntesis. La diferencia es que se multiplica por división celular manteniendo siempre su código genético como si se clonara a sí misma. Crece en lagos tropicales y subtropipacales alcalinos desde hace 3.600 millones de años. Para desarrollarse necesita que el agua tenga un pH de 8.5 o más, rica en carbonato, bicarbonato y una temperatura de 30ºC o más. La espirulina es capaz de sobrevivir inactiva aunque el agua se haya evaporado, puede quedar adherida a las rocas a temperaturas extremadamente altas y no morirse. Las tres variedades más conocidas que se utilizan para consumo humano son la arthrospira platensis que se encuentra en Africa, Asia, Sudamérica y Hawaii, la arthrospira maxima exclusiva de centroamérica y California y la arthrospira fusiformis la menos conocida o comercializada. Las tres tienen propiedades nutricionales similares. Antes era clasificada dentro del género espirulina pero luego se descubrió que científicamente es una especie distinta, y se la sigue llamando comúnmente espirulina por costumbre. La mayor parte de la espirulina cultivada se produce en estanques de canales abiertos. Su color verde intenso es por la clorofila, además de que contiene proteínas, ácidos grasos (como el gamma linoleico, DHA y EPA), vitaminas (A, B1, B2, B6, E y K), enzimas, minerales, polisacáridos, antioxidantes, entre otros nutrientes esenciales. La espirulina no contiene vitamina B12 activa en humanos, es importante saberlo porque a veces se la presenta como una fuente alternativa de B12 para veganos cuando no es un dato válido. Las personas veganas deben suplementarse con vitamina B12. La espirulina no es un reemplazo a una alimentación saludable. La espirulina puede ser un ingrediente más dentro de una alimentación equilibrada y saludable.
La variedad azul
La espirulina azul no es un tipo de espirulina distinta. El intenso y característico color azul se debe a que se extrae un pigmento llamado ficocianina de la especie arthrospira platensis y luego se deshidrata en forma de polvo. Además del color, la ficocianina contiene una concentración mayor de antioxidantes que ayudan a bajar los niveles de inflamación en el cuerpo. Algunos estudios científicos concluyen que puede ser un muy buen protector hepático.
Ilustración de la cosecha de espirulina y las tortas hechas con la misma en el Códice Florentino S. XVI.Fuente: Wikipedia
Un poco de su historia
Hasta ahora se conocen dos regiones en el mundo que consumían espirulina hace cientos de años. Algunos historiadores documentaron que en el lago Chad, en África central, los habitantes del Imperio Kamen la consumían dentro de sopas y potajes. Y lejos de tener conexión un pueblo con el otro los historiadores españoles también documentaron cómo los aztecas la consumían. La llamaban tecuitlatl que significa “excremento de piedra”, la tomaban a diario en una gran variedad de platos, en general con tortillas de maíz y salsas picantes. El historiador español Francisco López de Gómara en su libro “Historia general de las Indias” (1552), cuenta como: “los aztecas comen un tipo de tierra; pues con redes de malla muy menuda, abarren, en cierto tiempo del año, una cosa molida que se cría sobre el agua de las lagunas de Méjico, y se cuaja, y que ni es yerba, ni tierra, sino como cieno. Hay dello mucho; y en eras, como quién hace sal, la vacíam, y ahí se cuaja y se seca. Hácenlo tortas como ladrillos, y no solo las venden en el mercado, mas llévanlas también a otros fuera de la ciudad y lejos. Comen esto como nosotros el queso, y así tiene un saborcillo de sal, que con chilmolli es sabroso. Se dice que es a causa de este producto que vienen tantas aves sobre la laguna en invierno, ella está cubierta con esto en ciertas partes.” El chilmolli era una salsa picante a base de ajíes. Recolectaban la espirulina del lago Texcoco. Con la llegada de los conquistadores españoles, a partir del siglo XVI y la destrucción del imperio Azteca, la producción y el consumo de espirulina desapareció durante 400 años. El interés por las microalgas volvió a surgir en Alemania durante la segunda guerra mundial por la carencia de alimentos. Y recién se retomó su producción en 1970 cuando gracias a algunos estudios científicos despertó el interés general por sus propiedades. La agencia espacial europea y la NASA la consideran un alimento completo para los astronautas. Sobre todo se tiene en cuenta para los futuros proyectos en Marte y otras misiones de largo plazo ya que la espirulina puede crecer rapidamente en ambientes controlados e incluso en espacios con microgravedad.
Foto: archivo personal
El consumo regular de espirulina aporta muchísimos beneficios:
Ayuda a la formación de sangre y a mejorar el sistema inmune.
Ayuda a desintoxicar metales pesados (aluminio, arsénico, plomo, mercurio, etc) y exceso de radiación. Se puede tomar especialmente antes y después de una radiografía y también para quienes están pasando por tratamientos de quimioterapia. También es recomendable para casos de autismo o déficit de atención.
La gran concentración de ácido gamma-linolénico (una de las pocas fuentes vegetales que aportan este ácido junto con las semillas de cáñamo), vitamina A y Zinc, benefician a la piel, el pelo, las uñas y las articulaciones.
Es un potente antiinflamatorio. Ayuda a la digestión y es recomendada para quienes sufren de artritis o problemas articulares.
Favorece el desarrollo muscular y la recuperación después del ejercicio intenso por su aporte de clorofila. Es muy buena para deportistas porque previene lesiones y calambres.
Excelente para tratar la anemia. Incrementa la hemoglobina y regula la deficiencia de sangre en el cuerpo (para la medicina tradicional china se puede tener deficiencia de sangre sin necesariamente estar anémico). Una cucharadita aporta 2mg de hierro (algunas variedades aportan más). Nuestro requerimiento diario es de entre 8 y 14mg por día.
Regula la presión arterial, es recomendada en pacientes con hipertensión.
Reduce el azúcar en la sangre. Varios estudios indican que inhibe la candidiasis y el sobrecrecimiento bacteriano (SIBO) ayudando a fomentar las bacterias benéficas en los intestinos. Se recomienda su consumo a personas con síndrome de intestino irritable y con enfermedades autoinmunes.
Ayuda a reducir el colesterol y los triglicéridos. Mejora el sistema cardiovascular en general. Al mejorar la circulación sanguínea es cuando se ven los cambios en la piel, uñas y pelo.
Reduce alergias recurrentes. La alergia es una respuesta exagerada de nuestro sistema inmune. La espirulina contiene sustancias que reaccionan como un anti-histamínico.
Aporta poderosos antioxidantes como carotenoides, clorofila, zeaxantin, superoxido dismutase y ficocianina que nos protegen de la radiación ultravioleta. Neutraliza radicales libres y previene el envejecimiento celular.
Regula las reacciones químicas cerebrales gracias a que aporta una proteína completa de fácil digestión. Aporta triptófano, un aminoácido que produce serotonina y nos hace sentir bien. Tener baja la serotonina contribuye a la depresión, problemas neurológicos y estomacales.
Ayuda a la recuperación neurológica.
Especialemnte la espirulina azul es rica en ficocianina, un polipeptido que estimula la creación de células madre que se encuentran dentro de la médula espinal.
Lago Chad, donde se concentra la mayor cantidad de espirulina salvaje del mundo.Fotografía tomada por el satélite Apollo 7 en Octubre de 1968.Foto: Wikipedia
¿Cómo elegirla?
Debemos fijarnos que la etiqueta indique que no está irradiada.
Debe oler ligeramente a mar de ninguna manera a rancio o fermentado.
Elegirla en polvo pero si se prefiere en grajeas habrá que fijarse que no tenga otros componentes, que sólo sea el polvo de espirulina compactado (que es como debería ser).
No comprar espirulina que provenga de China, ya que puede estar contaminada con plomo, mercurio y arsénico.
La espirulina que viene de Hawaii es de excelente calidad, además de que viene en frasco de vidrio oscuro y no en un contenedor de plástico. Se puede encontrar en algunos supermercados saludables.
¿Cómo usarla?
Si es en polvo se disuelve muy bien en jugos verdes, licuados, chocolate caliente y sopas. Se puede espolvorear sobre ensaladas u otras comidas. Se puede utilizar en el pesto, aderezos para ensaladas, guacamole, hummus y hasta en el porridge de la mañana.
¿Cómo consumirla?
Niños de 2 a 9 años: 3 a 5g diarios. Mayores de 9 y adultos: 5 a 10g diarios. La dosis terapeútica y para atletas puede ser de 11 a 20g diarios. Por ejemplo, para tratar una anemia grave o deportistas de alto rendimiento pueden llegar a tomar hasta 20 gr diarios siempre bajo la supervisión de un médico. En exceso puede causar molestias estomacales por su alto contenido de nutrientes.
Contraindicaciones
Puede haber interacciones con medicamentos inmunosupresores y anticoagulantes. Siempre antes de tomar cualquier suplemento consultá con tu médico.
Creadora de Hábitat. Marina se especializó en periodismo gastronómico y producción de fotos durante 15 años en Buenos Aires, Argentina. Actualemente vive en Houston, Texas. Desde el 2015 es asesora de nutrición holística y se dedica a atender consultas, da clases de cocina energética, charlas sobre alimentación y vida sustentable, clases de yoga y meditación. En su tiempo libre escribe ficción, dibuja, estudia, explora la fotografía y disfruta la vida junto a su pareja y su hijo.