HABITAT
ALIMENTACIÓN Y MEDIO AMBIENTE

Pescados y mariscos hoy

Los ríos y mares del planeta están cada vez más contaminados por aguas residuales que contienen sustancias nocivas. Los peces y mariscos más intoxicados son los que se encuentran en los ríos, y sus desembocaduras, contaminados por deshechos de fábricas y laboratorios. Aquí una guía básica para entender qué está pasando con la fauna marina y cómo saber diferenciar y poder elegir la mejor opción a la hora de comer pescado.
Publicado 18 de enero de 2022
Por: Marina Martelli
Fuente: Canva

Contaminación de ríos y mares

Pequeñas jaulas de pesca que se utilizan para pesca artesanal sin dañar el medio ambiente.
Foto: Costa de Fife, Escocia.
Fuente: Archivo personal

Consumo responsable

Cuando consumimos pescado, además, deberíamos ser conscientes de cómo éste fue pescado. Podemos evitar el pescado que provenga de pesca de altura con redes de arrastre. Consiste en una gran red que puede llegar a medir hasta 60 kilómetros de largo donde queda enredada todo tipo de fauna marina que no es para consumo humano como delfines, tortugas e incluso hasta ballenas pequeñas que no se pueden escapar y terminan muriendo de una forma dolorosa e injusta. Este tipo de pesca debería estar prohibida pero lamentablemente se sigue implementando en todo el mundo y es el tipo de pesca que se puede encontrar en la mayoría de los supermercados y restaurantes convencionales. Hay zonas marítimas donde los barcos-factoría (los que se especializan en pescado enlatado y congelado) han hecho y siguen haciendo estragos en la biodiversidad marina. Lo mejor, dentro de lo posible, es elegir pescados que hayan sido atrapados por embarcaciones pequeñas o de pesca con anzuelo.
En Estados Unidos existen algunos supermercados con una orientación más ecológica y eligen vender pescados provenientes de una pesca más sustentable donde se tiene más consciencia con la regeneración del medio ambiente. Existen algunos barcos o piscifactorias en el norte de Estados Unidos, Groenlandia y en Canadá que desarrollan una pesca sustentable e incluso que pescan con anzuelo.
Una aplicación muy buena es la del Acuario de Monterey, en California, llamada en inglés Monterey Bay Aquarium Seafood Watch. Consiste en una guía que se actualiza día a día para poder identificar el origen de los pescados y mariscos que uno consume, su nivel de contaminación y si han sido pescados de forma sustentable sin dañar su ecosistema. También recomiendan algunas piscifactorias que trabajan de forma limpia con la alimentación que les dan a sus peces y la forma en la que procesan sus deshechos; aunque criar peces fuera de su hábitat natural no es el escenario ideal. Este organismo monitorea los métodos de pesca en todo el mundo por lo cual es útil también para quienes viven en otros países.
Complejo de piscifactoría en Acre, Brasil.
Fuente: Wikipedia

Piscifactorías convencionales

Al igual que las vacas, cerdos y gallinas, los peces también son sometidos a un encierro, comida balanceada, antibióticos y hormonas u otras sustancias, que los hacen crecer rápido para poder sacrificarlos y venderlos lo antes posible. En el caso de los peces de piscifactoria convencional se los cría en grandes estanques o represas superpobladas. Asfixiados por sus congéneres, sólo pueden sobrevivir si se les suministran grandes cantidades de antibióticos y otros medicamentos. El pienso con el que se los alimenta es a base de restos de carne y grasa de la industria (restos que ya vienen llenos de toxinas), harina de pescado y huesos, hormonas, conservantes, etc. En el caso de las truchas y los salmones se les incluye en el pienso un colorante llamado Cantaxantina para que su carne se vea más rosada. Esta sustancia causa retinopatía cristaliniana (nombre genérico para designar distintas afecciones de la retina) en el ser humano. Los salmones de granja suelen tener el doble de grasa que los salmones salvajes, en la grasa es donde guardan más toxinas en especial policlorobifenilos o PCBs (ver más arriba).

Beneficios nutricionales del pescado

¿Comemos pescado sí o no? Si llevamos una alimentación omnívora una porción de pescado o mariscos frescos dos a tres veces por semana es muy saludable, siempre y cuando sepamos identificar de dónde vienen, su posible nivel de contaminación y cómo fue atrapado o criado. Lo ideal es que podamos comprarlo lo más fresco posible.
Puesto de venta de pescado en Copenhagen, Dinamarca.
Fuente: Archivo personal
Recomendaciones al comprar pescado:
Lo ideal es comprar pescado fresco del día. Sin que haya pasado por el congelamiento o ningún otro proceso. El pescado no debe oler. Si tiene “olor a pescado” es que se ha inicicado su proceso de descomposición y no es seguro comerlo. Por eso lo mejor es comprarlo el mismo día que fue capturado y debe oler a agua de mar. Si esto no es posible se puede recurrir al pescado congelado salvaje o que provenga de una psicifactoría con acreditación de empresa sustentable.
Recomendaciones para comprar mariscos:
Recomendaciones a la hora de cocinar pescado:
Recetas con pescado: Pasta de sepia con calamares, Langostinos al azafrán
Marina Martelli
Creadora de Hábitat. Marina se especializó en periodismo gastronómico y producción de fotos durante 15 años en Buenos Aires, Argentina. Actualemente vive en Houston, Texas. Desde el 2015 es asesora de nutrición holística y se dedica a atender consultas, da clases de cocina energética, charlas sobre alimentación y vida sustentable, clases de yoga y meditación. En su tiempo libre escribe ficción, dibuja, estudia, explora la fotografía y disfruta la vida junto a su pareja y su hijo.