HABITAT
ALIMENTACIÓN Y MEDIO AMBIENTE

Alternativas al plástico

Una de las fuentes más importantes de producción de plástico es la industria del packaging. Muchas veces es muy difícil escaparle al plástico cuando la mayoría de los productos o alimentos nos llegan envueltos o “protegidos” con este material. El 70% de la basura que producimos en nuestras casas proviene de las compras en el supermercado. No sólo el plástico es nocivo para el medio ambiente también lo es para nuestra salud. Aquí una pequeña guía para empezar a reducir el plástico en nuestro día a día.
Publicado 8 de agosto de 2022
Por: Marina Martelli
El primer cambio que debemos hacer es evitar el consumo de agua embotellada en plástico.
Foto: Canva

1- Agua embotellada

El agua que viene en botellas de plástico es una de las mayores fuentes de ingestión de microplástico y de polución ambiental. Además de que las botellas de plástico contienen BPA (Bisfenol A) o BHPF (Fluoreno-9-bisfenol). Durante el transporte las botellas se calientan y deshechan estos tóxicos al agua que vamos a tomar. Esto afecta a nuestra salud pero además las botellas terminan en los basurales contaminando durante años la tierra, a pesar de que nos llevó tan solo unos minutos consumir lo que tenían adentro. Para evitar esto podemos optar por un buen filtro en la casa para el agua corriente de la canilla (grifo). A donde vayamos podemos llevar una botella de vidrio o acero inoxidable con agua filtrada por uno mismo.

2- Otros plásticos de un solo uso

Cubiertos, vasos, pajitas o sorbetes, platos, fuentes, agua embotellada podemos reemplazarlos por materiales más nobles. Para eventos grandes o cumpleaños existen otros materiales como platos y vasos de papel o cartón, cubiertos de bambú, dispensers de vidrio para el agua y otras bebidas.
Para las viandas que se llevan al trabajo o al colegio existen alternativas de acero inoxidable, vidrio envuelto en silicona, cartón o bambú. Podemos decirle un no rotundo a los sorbetes de plástico (pajitas) y aceptar los de papel. En casa está la opción de usar de acero inoxidable o vidrio.
Las bolsas de hemp de distintos tamaños son ideales cuando compramos frutas y vegetales.
Foto: Canva.

3- Bolsas de plástico

Para hacer las compras podemos llevar bolsas de tela y no aceptar las bolsas de plástico. Podemos usar bolsitas de tela para los frutos secos, las semillas, los cereales y las legumbres que se venden en la parte de sueltos en algunos supermercados. No hace falta poner todas las frutas y verduras en bolsas de plástico, de todas maneras siempre debemos lavar bien los productos frescos una vez que estamos en casa se hayan puesto en una bolsa o no. Existen bolsas de tela que vienen en varios tamaños y están diseñadas para frutas y vegetales.

4- Frascos

Reutilizá todos los frascos que entren a la casa para guardar la comida seca y fresca. Para quitarles las etiquetas simplemente dejalos remojando en agua caliente por algunas horas. Algunos vienen con la etiqueta muy fácil de sacar sin necesidad del remojo.

5- Productos empaquetados

Mucha comida viene empaquetada en plástico. Podemos optar por las empresas que empaquetan sus productos en envoltorios sustentables, compostables o reciclables. Evitemos el exceso de consumo de galletas o “snacks” empaquetados. Lo más saludable es ir al sector de productos frescos del supermercado y abastecerse de frutas y verduras. El mejor “snack” para un chico es una fruta fresca. Además las frutas y verduras que no vienen empaquetadas suelen ser más económicas. Cuando compramos algún producto básico envasado (por ejemplo: mostaza, pasta seca, aceites, miel, aceitunas, té, mate o café) podemos optar por las opciones que vienen en frascos de vidrio, cartón o papel reciclable.
Cepillos de dientes aternativos, jabones que vienen sueltos o envueltos en papel compostable y productos de belleza que vienen en frascos de vidrio son opciones para cuidarnos y cuidar el medio ambiente.
Foto: Canva.

6- Cepillos de dientes

Los cepillos de dientes de plástico tardan 400 años en descomponerse, sin contar los residuos tóxicos que dejan en la tierra. Por suerte se están produciendo cepillos de dientes de mango de bambú. Debemos buscar que vengan con una certificación que diga que el bambú se extrajo de una producción sustentable. También existen cepillos de dientes eléctricos producidos de forma sustentable como los de la empresa inglesa Suri.

7- Micro-perlas

Debemos evitar los productos de belleza, de limpieza o la pasta de dientes que vienen con micro-perlas de plástico. En los ingredientes se puede leer polietileno o polipropileno (polyethylene o polypropylene en inglés). Estas pequeñas perlas se escurren por las cañerías y terminan en los ríos, lagos y océanos. Los animales como las tortugas y los peces se las confunden con comida y terminan muriendo intoxicados.

8- Aparatos electrónicos

Siempre debemos reciclar correctamente los aparatos electrónicos. Es común que en la zona donde vivimos exista algún centro de reciclaje de electrónicos.

9- Compost

Hacer compost en casa, no sólo sirve para enriquecer la tierra de las plantas, también ayudamos a disminuir el tamaño de bolsas de basura. En casa utilizamos bolsas compostables para la basura común que no podemos echar en el compost o que no se puede reciclar.

10- Reciclar plástico

Averiguar en la comunidad donde vivimos qué plásticos pueden reciclarse. No todos los plásticos son reciclables. Podemos evitar comprar productos con plásticos que no se pueden reciclar. Educar a las personas que nos rodean en este tema es un paso importante para conscientizar a la sociedad.
A través de la página de TerraCycle podés encontrar el mejor lugar para reciclar lo que quieras dentro de Estados Unidos: https://www.terracycle.com/en-US/
Marina Martelli
Creadora de Hábitat. Marina se especializó en periodismo gastronómico y producción de fotos durante 15 años en Buenos Aires, Argentina. Actualemente vive en Houston, Texas. Desde el 2015 es asesora de nutrición holística y se dedica a atender consultas, da clases de cocina energética, charlas sobre alimentación y vida sustentable, clases de yoga y meditación. En su tiempo libre escribe ficción, dibuja, estudia, explora la fotografía y disfruta la vida junto a su pareja y su hijo.