HABITAT
ALIMENTACIÓN Y MEDIO AMBIENTE

Jardín de mariposas

Mariposas, abejas, colibríes, libélulas y vaquitas de San Antonio son símbolos de un jardín encantador. Es muy agradable descubrir que el jardín de mariposas y la horticultura ecológica van de la mano, ya que no podemos pensar en un jardín de mariposas si no nos centramos en conocer el ciclo de vida y las necesidades básicas de la fauna y la flora de nuestra zona. El soñado jardín de mariposas es indefectiblemente el acercamiento a una visión más sustentable y de respeto al ecosistema.
Publicado 14 de enero de 2022
Por: Marina Martelli
Mariposa Strymon melinus libando néctar de una flor de Hamelia en mi jardín.
Foto: Archivo personal.

Una pasión que nace con la sensibilidad del ser humano

La historia de los jardines se remonta a nuestros antepasados. Siempre se habla de la importancia del control del fuego como parte de la evolución de los seres humanos. Aprender a controlar el agua fue otro paso fundamental para desarrollar la agricultura y la ganadería, asentarse y crear ciudades. Con la creación de las ciudades también hubo una necesidad de hacer correr el agua durante los meses secos y hacer crecer plantas donde no podían crecer por sí mismas. Los babilonios y los asirios son famosos por crear espléndidos jardinos en estepas áridas. Las ciudades y sus suburbios siempre han tenido jardines, son una forma de mantener fresca una estructura creada por el hombre, muchas veces amurallada y asediada por las condiciones climáticas; además, de que el contacto visual con las plantas nos crea armonía y nos acerca a la naturaleza.
Ilustración fantasiosa de los Jardines de Babilonia
Fuente: Wikipedia

Mantener a las plantas domesticadas

Por siglos los jardineros europeos se dedicaron a conseguir las plantas más exóticas para incluirlas en extensas colecciones hornamentales. Jardines magníficos, sin duda, conocidos por sus topiarios (esculturas de plantas) y sus flores, ordenadas por colores o especies determinadas. En la época de la conquista se llevaban plantas de todos los lugares donde se hacían expediciones y comercio. Así fue como, a lo largo del tiempo, la cultura europea enriqueció no solo su pasión por los jardines sino también incorporó en su dieta alimentos que venían de muy lejos. Hacer crecer plantas exóticas no es fácil; se logra a cambio de un trabajo constante en el jardín, recortando, abonando, eliminando, reponiendo, regando, limpiando y, lamentablemente, cuando no se tiene tanto tiempo para dedicarle, muchas veces: fumigando. Fumigar las plantas con venenos es una práctica que se intensificó después de la segunda guerra mundial. Durante siglos el ser humano vivió sin la idea de tirar insecticidas a las plantas o a los insectos. Fumigar no sólo mata al insecto, hongo, bacteria que se quiera eliminar también daña a todo un ecosistema que vive alrededor de la planta. La horticultura ecológica plantea el escenario contrario y propone entender la naturaleza para poder disfrutar de un buen jardín sin necesidad de intoxicarnos.

Horticultura ecológica

Si queremos crear un jardín de mariposas; y mejor aún: autosustentable, debemos pensar primero en los animales e insectos que habitan la zona donde vivimos y crearles un entorno apropiado para que todos nos beneficiemos. Esto es horticultura ecológica, crear un intercambio biodinámico entre las plantas, el suelo y los animales para que con el tiempo éste se mantenga sin nuestra constante intervención.
Para atraer mariposas al jardín debemos empezar por cambiar algunos hábitos que hacemos sin pensar. Por ejemplo, plantar cualquier planta con flores que encontramos en el supermercado o en el vivero más cercano. Si queremos crear un jardín para las mariposas primero debemos estudiar cuáles son las especies de mariposas que habitan en nuestra zona y luego hacer una lista de las plantas que las atraen para comer y para poner los huevos. Algunas mariposas prefieren ciertas flores, de acuerdo a la región donde vivamos y en cierta época del año; así como las plantas, las mariposas también tienen sus ciclos.

Plantas Nativas

¿Qué significa una planta nativa? Una planta nativa significa que es una planta que se ha adaptado y ha evolucionado a través de los siglos en la misma región, de acuerdo al tipo de suelo, temperatura y humedad del lugar. Esta planta está perfectamente adaptada para vivir en ese lugar, sus necesidades de agua, luz y tipo de tierra están cubiertas, crecerá fuerte y sin pestes o plagas.
Esta planta nativa, a su vez, si convive con otras plantas nativas, crearan un hábitat, un microclima, un ecosistema, el hogar perfecto para los insectos de esa zona. Estos insectos usaran las plantas como refugio, para buscar comida y reproducirse. Al mismo tiempo, estos insectos atraerán más fauna como aves, reptiles y mamíferos. Todo esto crea un equilibrio, no hay invasiones de mosquitos, no hay plantas secas, no hay desperdicio de agua; porque todo funciona en un delicado equilibrio. Las abejas del género bombus recolectan felices el néctar de ciertas flores, mientras que en la planta contigua una mariposa monarca deposita sus huevos en una planta que la atrae; de la que luego las larvas hambrientas se alimentarán, y habrá un desfile de mariposas revoloteando por nuestro jardín; creando un lugar apacible, listo para la contemplación y la tranquilidad. Cuanto más grande sea nuestro jardín, y más especies de plantas nativas tengamos, más biodiversidad tendremos.
Jardín de plantas nativas en Lingby, Dinamarca
Fuente: Archivo personal

10 claves para crear un jardín nativo de mariposas

  1. Observamos nuestro jardín para crear un diseño. Hacemos un plano con las zonas horarias de sol y las zonas horarias de sombra; estudiamos la fauna de la región y buscamos las plantas nativas adecuadas para cada zona de luz. Podemos elegir las plantas por tamaño, color y efecto visual. Siempre verde como cerco, arbusto caduco para dar un toque de color, herbáceas para zonas de sol, cobertoras para zonas de sombra, y así. Que utilicemos plantas nativas no quiere decir que nuestro jardín no pueda tener un diseño estético.
  2. Si entre las plantas hornamentales también colocamos algunas herbáceas comestibles tendremos siempre hierbas disponibles para nuestra cocina y como botiquín.
  3. Localizamos un vivero cerca de casa que se dedique a plantas nativas, también ahora se pueden encontrar semillas a través de internet o podemos participar de grupos de personas entusiastas de las plantas nativas de nuestra zona para obetener o intercambiar plantas.
  4. El jardín biodinámico no es estático, se va moviendo, va cambiando y uno cambia con él. Pone a prueba nuestra capacidad de adaptación.
  5. No necesitamos quitar las flores muertas. Dejamos las plantas cargadas de semillas para que se reproduzcan naturalmente o sean comidas por los pájaros o, eventualmente, queden debajo de hojas secas como hábitat para los artrópodos.
  6. Intervenimos sólo si una planta está enferma o tiene una peste que se pueda desparramar, cortando y quitando la parte enferma. Si todavía la planta vive la alimentamos con compost.
  7. No necesitamos usar venenos, pesticidas, funguicidas, herbicidas ya que las plantas nativas son más fuertes y resistentes a las plagas. Además, mataríamos todos los insectos, no tendríamos mariposas, no tendríamos pájaros, ni otros animales que estén interesados en vivir ahí. Eso daría un ambiente perfecto para la reproducción de mosquitos sin control y la necesidad de abusar de antimosquitos y otros venenos.
  8. Hacemos compost. El compost es el alimento saludable más poderoso para nuestras plantas.
  9. Nos quitamos la idea de que sólo se planta en primavera, si plantamos en otoño las plantas tienen tiempo de adaptarse mejor al nuevo ambiente y necesitarán mucha menos agua para sobrevivir que si lo hacemos en primavera. Con un mes de agua regular la planta después ya se mantiene sola.
  10. Compartimos nuestra experiencia con vecinos y amigos y les regalamos plantas nativas para que se animen a continuar creando nuevos hábitats para la fauna local. Las plantas nativas se adaptan tan bien que muchas especies se reproducen muy rápido por todo el jardín, el excedente lo podemos regalar.
Marina Martelli
Creadora de Hábitat. Marina se especializó en periodismo gastronómico y producción de fotos durante 15 años en Buenos Aires, Argentina. Actualemente vive en Houston, Texas. Desde el 2015 es asesora de nutrición holística y se dedica a atender consultas, da clases de cocina energética, charlas sobre alimentación y vida sustentable, clases de yoga y meditación. En su tiempo libre escribe ficción, dibuja, estudia, explora la fotografía y disfruta la vida junto a su pareja y su hijo.