HABITAT
ALIMENTACIÓN Y MEDIO AMBIENTE

Manteca de almendras

Esta es una receta básica que queda deliciosa y que sirve para muchos postres fáciles. En los supermercados se pueden ver las mantecas de almendras, y de otros frutos secos, que no son de origen orgánico o que pueden contener aditivos o conservantes que no queremos agregar a nuestra alimentación. Hacerla en casa es más saludable y económica.
Foto: archivo personal.

Ingredientes

Preparación

  1. El primer paso es para quienes tienen una deshidratadora o se animan a usar el horno eléctrico a 115ºF por 15 ó 20 horas. Se remojan las almendras con su piel toda la noche para activarlas y quitarles antinutrientes (ver post antinutrientes). Al día siguiente se enjuagan y se deshidratan hasta que queden bien secas. Se utiliza una temperatura muy baja para que no pierdan nutrientes. Este paso es importante para los que sufren de intolerancias, inflamaciones o problemas digestivos.
  2. Los que no tienen deshidratadora, o no sufren de ningún problema digestivo, pueden empezar por el segundo paso. Colocamos las almendras secas con su piel en una sartén a fuego mínimo. Removemos con una cuchara de madera, para evitar que se quemen, durante unos 10’ hasta que queden crocantes. Dejamos entibiar.
  3. Colocamos las almendras en una licuadora potente (o procesadora o termomix o juguera masticadora,las horizontales vienen con un pico para mantecas de frutos secos) y procesamos hasta que quede una pasta untuosa. Guardamos en un frasco de vidrio. Si usás una licuadora hay que parar el motor varias veces para que no se recaliente y además para despegar las almendras que se van quedando en los costados. Todo el proceso dura entre 10' y 15’.

Tips