El kale es un vegetal fresco, ligeramente amargo, rebosante de clorofila. Puede ser un buen acompañante de hamburguesas vegetarianas, granos integrales, pescado y legumbres. Para consumirlo en una ensalada debemos combinarlo con una vinagreta que ayude a ablandar su textura y suavizar su sabor. Mediante el masaje aceleramos este proceso y nos permite poder absorber sus nutrientes sin necesidad de cocinarlo o procesarlo.
Foto: archivo personal.
Sin Lácteos • Sin Gluten • Sin Azúcar • Vegano
Ingredientes
8 porciones
1 atado grande de kale
1/2 repollo colorado cortado en láminas finas
1/2 cebolla colorada cortada en láminas muy finitas
1 puñado de semillas de calabaza o de girasol tostadas en una plancha sin aceite
Las pepitas de 1/2 granada (opcional)
Vinagreta
1/4 taza de aceite de oliva orgánico de primera presión en frío
Jugo de 1 limón
1 cda de vinagre umeboshi o 2 cdas de vinagre artesanal de manzana o algún vinagre probiótico o jugo de limón o aceto balsámico
1/4 de cdta de escamas de sal artesanal (opcional)
Preparación
En un cuenco colocamos el aceite de oliva y el vinagre y mezclamos vigorosamente hasta que quede un preparado homogéneo.
Colocamos el kale troceado, el repollo, la cebolla y la vinagreta en una ensaladera. Con las manos bien limpias masajeamos los vegetales unos minutos hasta que queden bien tiernos. Servimos con las semillas crocantes y las pepitas de granada.
Tips
Los restos podemos guardarlos en la heladera en un recipiente hermético de 3 a 4 días.