El sabor a nuez, ligeramente amargo, de los alcuciles los convierte en una hortaliza delicada y sabrosa. Me encantan como snack o como entrada liviana. Simples, al vapor, desprendiendo sus hojas una a una, como un ritual lento, untadas en una mezcla de aceite de oliva y jugo de limón.
Foto: archivo personal.
Sin Lácteos • Sin Gluten • Sin Azúcar • Vegana
Ingredientes
2 porciones
2 alcauciles frescos
Rodajas de medio limón
Aliño para acompañar
Jugo de medio limón
2 cdas de aceite de oliva de primera presión en frío
Preparación
Al vapor: Si tenemos olla a presión, vaporera grande o instant pot, podemos hacerlas al vapor para que conserven más sus nutrientes. Colocamos un poco de agua en la base con las rodajas de limón, por arriba la cesta y los alcuciles. Dejamos cocinar unos 20', esto depende del tamaño de los alcauciles. Sabemos que están listos cuando al tirar de las hojas exteriores éstas se desprenden fácilmente.
Hervidos: si queremos hervirlos colocamos los alcauciles en una cacerola grande, de acero, junto con las rodajas de limón. Cubrimos con agua y los hervimos unos 30'. Una vez listos se retiran, el agua se deja entibiar y la pasamos a una jarra para tomar como desintoxicante. Se puede conservar en la heladera por 24 horas.
Tips
Los alcauciles duran 24 horas en la heladera una vez cocinados. Luego empiezan a perder consistencia, sabor y se vuelven indigestas.
Contienen cinarina, una sustancia de efecro desintoxicante para el hígado y la bilis. Fortalece la vejiga y los riñones, además de aliviar el reumatismo y bajar procesos inflamatorios.