Licuado básico para empezar a incorporar más vegetales frescos en el desayuno o a lo largo del día. A diferencia de un jugo, el licuado contiene toda la fibra de las frutas y los vegetales. Al ser más denso nos aporta saciedad, puede ser un buen recurso para recargar energía después de la actividad física.
Foto: archivo personal.
Sin Lácteos • Sin Gluten • Sin Azúcar • Vegana
Ingredientes
2 a 3 vasos
2 hojas grandes de kale
1 zanahoria
1 rama de apio
1/2 pepino
1/4 de palta (aguacate), opcional
Jugo de medio limón
1 trocito de jengibre
Líquido como para cubrir la mitad de los ingredientes (agua, agua de coco o leche vegetal)
1 vaso grande de hielo
Preparación
Cortamos los extremos de la zanahoria y la troceamos. Troceamos el pepino y cortamos medio centímetro de los extremos del apio pero le dejamos las hojas si las tiene.
Colocamos todos los ingredientes en la licuadora empezando por los líquidos y los ingredientes más blandos. Licuamos a velocidad máxima hasta que todo se vea bien integrado.
Tips
Si resulta muy amargo se puede dividir la porción de kale con espinaca o se le puede agregar más zanahoria,la mitad de una manzana verde o un trozo de papaya. El hielo es importante para que quede fresco y el jengibre ayuda a dar un sabor interesante matizando el gusto amargo del kale.
Algunos agregados que suelo utilizar son: 1 cda de semillas de lino molidas o de chía hidratada, 1 cdta de espirulina o clorela o 1 cda de moringa en polvo, 1 cda de polen de abejas.
El jugo de limón, que aporta vitamina C, ayuda a absorber el calcio del kale.
Es importante tener en cuenta que este tipo de licuado con vegetales crudos es para personas con digestiones fuertes. Si la persona tiene algún problema digestivo grave mejor resolver el problema primero antes de incorporar vegetales crudos a su alimentación.