La coliflor es un vegetal muy versátil. Se puede preparar al vapor para mantener todas sus propiedades intactas pero también si la salteamos o cocinamos al horno logramos una textura caramelizada que realza su sabor dulce. Se lleva muy bien con todas las hierbas o especias que usemos, me gusta mucho como se combina con el tomillo fresco. La coliflor al horno puede servirse caliente o a temperatura ambiente.
Foto: archivo personal.
Sin Lácteos • Sin Gluten • Sin Azúcar • Vegana
Ingredientes
4 porciones
1 coliflor mediana, cortada en rodajas de 2 cm aproximadamente
Aceite de oliva extra virgen de primera presión en frío, orgánico
Tomillo fresco o mezcla de hierbas de Provance
Sal sin refinar y pimienta negra machacada o de molinillo
Preparación
Precalentamos el horno a 400ºF (200ºC). Colocamos las rodajas de coliflor sobre una placa de horno aceitada (suelo poner una hoja de papel manteca debajo), espolvoreamos con sal, las hierbas y pimienta.
Cocinamos de 25 a 30' hasta que veamos que está semi dorada.
Podemos servir con una ensalada de hojas verdes, tomates, rabanitos y vinagreta de mostaza. Para el plato de la foto serví con semillas de cáñamo que si son difíciles de conseguir pueden reemplazarse por sésamo molido o semillas de girasol crocantes.
Tips
Los restos pueden conservarse unos días dentro de un recipiente hermético en la heladera.