El mijo es uno de mis cereales preferidos y lo preparo de muchas formas distintas. Energiza y remineraliza, es ideal para incorporarlo de 1 a 3 veces por semana.
Foto: archivo personal.
Sin Lácteos • Sin Gluten • Sin Azúcar • Vegana
Ingredientes
4 porciones
1 taza de mijo, orgánico
1 cebolla chica, picada
1 zanahoria mediana, cortada en brunoise (cuadraditos pequeños)
1 taza de coliflor, picada en brunoise
1 diente de ajo, picado
1 cda de curry suave
2 cdas de aceite de oliva de primera presión en frío, orgánico
3 tazas de agua
1 taza de perejil picado
2 cdas de pesto vegano para servir (opcional)
2 cdas de semillas de girasol crocantes
Sal sin refinar y pimienta negra machacada o de molinillo
Preparación
Colocamos el mijo en un colador y lo lavamos bien frotando los granos bajo el agua. Lo remojamos con agua filtrada 12 horas o toda una noche a temperatura ambiente con una cda de vinagre artesanal de manzana. Pasado el tiempo colamos y reservamos.
En una cacerola de fondo grueso (preferentemente hierro o hierro esmaltado) calentamos una cucharada sopera de aceite de oliva (sin que llegue a humear) y salteamos la cebolla y el ajo junto con la sal y el curry, unos 5' hasta que queden transparentes. Incorporamos el mijo y sellamos los granos revolviendo con una cuchara de madera.
Cuando está bien seco agregamos los vegetales y una taza de agua. Cocinamos a fuego bajo y vamos incorprando más agua, poco a poco, a medida que el mijo va absorbiendo el líquido. Una vez que el mijo está tierno apagamos el fuego, separamos los granos con un tenedor y tapamos la cacerola unos minutos. Mezclamos con el perejil picado y pimienta negra machacada. Servimos con el pesto diluído en aceite de oliva y espolvoreamos con las semillas de girasol crocantes.
Tips
El mijo es bueno para tonificar el sistema nervioso y mejorar la salud de los huesos. Es recomendable para los niños en edad de crecimiento.