La microbiota cumple un rol fundamental en las funciones básicas de nuestro cuerpo. Las bacterias que habitan nuestro sistema digestivo no solo ayudan a descomponer alimentos y que podamos absorber sus nutrientes, también colaboran con nuestro sistemas inmune, endócrino, urinario, muscular, circulatorio, nervioso, respiratorio y esquelético. El estrés, la mala alimentación, la falta de sueño, la falta de ejercicio físico, el exceso de alcohol, drogas o antibióticos son algunas razones por las cuáles nuestra microbiota se altera. El “sobrecrecimiento bacteriano” o SIBO (small intestine bacterial overgrowth) se genera cuando se altera el equilibrio de los microbios que habitan en el intestino delgado.
Publicado 14 de enero de 2022
Por: Marina Martelli
Se estima que hasta un 35% de la población mundial puede tener SIBO.
Síntomas clásicos del inicio del sobrecrecimiento bacteriano:
- Hinchazón abdominal (vientre de embarazo o como una pelota inflada)
- Distensión abdominal
- Dolor abdominal (puede ser puntual)
- Flatulencia y/o meteorismo
- Eructos, naúseas
- Acidez
- Estreñimiento o diarrea
- Esteatorrea (heces con grasa)
A mediano plazo:
- Deficiencias nutricionales: en especial vitaminas B12, B1, B3, folato, A, D, E y hierro.
- Anemia por falta de hierro
- Intolerancia a la fructosa, sorbitol, lácteos, carbohidratos, gluten (esto es porque las enzimas que procesan estas sustancias se debilitan por el daño provocado por las bacterias en la mucosa del intestino delgado).
- Fatiga crónica y/o niebla mental
- Puede aparecer pérdida de peso por el malestar que se siente luego de cada comida.
A largo plazo se genera intestino permeable:
- Dolor o inflamación en distintos lugares del cuerpo. Dolor de cabeza.
- Enfermedades autoinmunes: Crohn, colitis ulcerosa, celiaquía, tiroiditis de hashimoto, lupus, psoriasis, etc.
- Alergias: estacionales, rinitis, problemas respiratorios, problemas en la piel, dermatitis, alergias alimentarias.
- Intolerancias alimentarias
- Diabetes
- Desequilibrios hormonales
¿Por qué se produce esta alteración de la microbiota?
Existen varios factores que la pueden provocar. O retroactivar, ya que el problema puede ir y venir. Para evitar una recaída lo ideal es incorporar un nuevo estilo de vida y alimentación.
- Alteraciones anatómicas: diverticulosis, alteraciones de la válvula ileocecal (o válvula de Bauhin), cirugías intestinales, síndrome del intestino corto y que se carezca de esta válvula, enfermedad de Crohn, tumores, síndrome del asa ciega que puede provocarse por cirugías abdominales como el by-pass gástrico, radioterapia abdominal o fístulas.
- Déficit de ácido clorhídrico: ácido natural del estómago que ayuda a descomponer los alimentos y evitar la proliferación de bacterias. Ocurre naturalmente con la edad, menopausia, el abuso de antiácidos como el Omeprazol, gastritis crónica (Helicobacter Pylori), padecer anemia perniciosa, pasar por una radioterapia o quimiotearapia, luego del bypass gástrico, picos de estrés, ansiedad.
- Déficit de bilis: jugo secretado por el páncreas para descomponer los alimentos. Puede pasar si se tienen piedras vesiculares, conductos biliares inflamados, problemas en el páncreas, hepatitis, abuso de ciertos medicamentos y suplementos dietarios, entre otras condiciones.
- Carencia de enzimas digestivas: generado por el envejecimiento, menopausia, problemas en el páncreas, trastornos en el hígado, enfermedad de Crohn, fibrosis quística, estrés, ansiedad.
- Disminución de la motilidad de los intestinos
Nuestro intestino puede estar perezoso y le cuesta empujar la comida, síndrome del intestino irritable. La constipación es el síntoma clásico del intestino perezoso.
- El sobrecrecimiento bacteriano está relacionado con las enfermedades autoinmunes.
Si uno sospecha que tiene SIBO lo mejor es buscar un buen médico funcional, alternativo o gastroenterólogo actualizado en microbiota.
Los médicos holísticos pueden recomendar un tratamiento a base de hierbas y ciertos suplementos que también ayuden al manejo del estrés.
Cada vez hay más médicos que ofrecen una visión holística. Ven al paciente como un todo, no se trata el síntoma, se busca la causa del síntoma, la raíz del problema. El médico debe hacer una historia clínica exhaustiva y puede pedir un test de aliento que mide si hay hidrógeno o metano en el intestino delgado. El problema que tiene este test es que puede dar falsos negativos.
Hasta ahora se clasifican cuatro clases de SIBO y una de SIFO, se puede tener una clase o combinadas:- De Metano: cuando hay un sobrecrecimiento de arqueas (organismos que junto con las bacterias ayudan a sintetizar nutrientes).Puede generar estreñimiento
- De Hidrógeno: cuando hay un sobrecrecimiento de ciertas bacterias. Puede haber estreñimiento y diarrea de forma alternada o más predominancia de diarrea.
- De Sulfato: bacterias que generan sulfuro de hidrógeno. El síntoma característico es la diarrea.
- De Hongos: en inglés se lo llama SIFO (Small Intestinal Fungal Overgrowth), proliferación de cándidas en el intestino delgado.
Tratamiento
Algunos médicos recurren a antibióticos específicos para cada caso en particular, otros combinan un tratamiento a base de hierbas, bitters y enzimas digestivas. Se programa un cambio radical en la alimentación (de acuerdo al tipo de Sibo se deben eliminar ciertos alimentos), a muchas personas les puede servir seguir una dieta libre de FODMAP. El ejercicio físico, mantenerse activo todos los días y dormir bien al menos 7 horas son fundamentales para sentirse mejor. En algunos casos cuando se detecta bajo ácido en el estómago se recomienda un suplemento de betaína (siempre bajo supervisión de un médico), jugo de limón diluido en agua, aloe vera, glutamina, vinagre de manzana diluido en agua o agregado a ensaladas, entre otras opciones alternativas. Estos tratamientos pueden durar meses. Los cambios se empiezan a sentir poco a poco. Cada persona es distinta y debe crear su propio diario de alimentos para ir descubriendo cuáles son los más benéficos en la etapa en la que está. No combiene usar cualquier probiótico en la etapa inicial porque puede agravar los síntomas. Pero hay una cepa muy inteesante que puede ayudar a equilibrar las bacterias que se llama Saccharomyces boulardii. Esta cepa le hace frente al Helicobacter pylori, Clostridium difficile, Borellia spp, treponema spp y espirilium spp. Dejo un link a un estudio exhaustivo de este probiótico. Siempre se debe consultar con el médico para asegurarnos de que el suplemento no interfiera con otro medicamento que se esté tomando al mismo tiempo o con alguna otra condición previa.
En una última etapa, cuando el intestino ya está recuperado, se pueden ir probando probióticos de alimentos de fermentación natural como el saurkraut, pepinos fermentados naturalemnte, kombucha y kéfir de agua o kéfir de leche de cabra o vaca de pastura.
Otros cambios en el estilo de vida pueden incluir la eliminación de agrotóxicos y químicos que provienen de los artículos convencionales de limpieza, maquillaje, aseo personal y los plásticos.
Marina Martelli
Creadora de Hábitat. Marina se especializó en periodismo gastronómico y producción de fotos durante 15 años en Buenos Aires, Argentina. Actualemente vive en Houston, Texas. Desde el 2015 es asesora de nutrición holística y se dedica a atender consultas, da clases de cocina energética, charlas sobre alimentación y vida sustentable, clases de yoga y meditación. En su tiempo libre escribe ficción, dibuja, estudia, explora la fotografía y disfruta la vida junto a su pareja y su hijo.