HABITAT
ALIMENTACIÓN Y MEDIO AMBIENTE

Síndrome intestino irritable

Es una condición del sistema digestivo que afecta a 1 de cada 7 personas. Puede ser crónica o que va y viene. Los síntomas y su intensidad pueden ir variando cada vez. Está relacionada con el estrés, un trauma, el sobrecrecimiento bacteriano, tener bajo ácido en el estómago y/o tener intestino permeable. Lo cierto es que afecta a cada vez más personas y la causa principal se debe al estilo de vida al que nos arrastra la sociedad industrializada.
Publicado 14 de enero de 2022
Por: Marina Martelli

Síntomas frecuentes:

Las personas con estos síntomas pueden estar teniendo alguna otra patológia de base como la celiaquía, SIBO y/o endometriosis. Muchos médicos funcionales sugieren que el síndrome del intestino permeable no es otra cosa que manifestaciones de SIBO (sobrecrecimiento bacteriano o más bien un desorden de ciertas bacterias, disbiosis). Si los síntomas descriptos más arriba se acompañan con sangre en las heces, pérdida de peso involunataria, fiebre, síntomas que cada vez se agravan en lugar de mejorar, diarrea todos los días, necesidad de ir al baño durante la noche, historial de familia con otros problemas intestinales, no se debe dejar pasar el tiempo y buscar un buen médico funcional o alternativo lo antes posible. Lo ideal es que esté al día con todo lo que se sabe actualemnte sobre microbiota.
Mientras tanto podemos empezar a probar cambiar la alimentación y el estilo de vida. Se mejora muchísimo al quitar el gluten, los lácteos, el café, el alcohol, el azúcar, los alimentos muy especiados, los picantes, todos los alimentos industriales o procesados. Incorporar muchos vegetales cocidos (la mitad del plato), cereales integrales sin gluten (como mijo, quinoa, trigo sarraceno) previamente germinados, en porridge o muy cocidos con alga kombu, pescado salvaje, carnes de pastura magras, frutos rojos, jugo de limón y vinagre de manzana diluído en agua fuera de las comidas, aloe vera, dormir bien y hacer ejercicio físico regular. La práctica de yoga estimula una buena motilidad; al mismo tiempo que ayuda a bajar la ansiedad y el estrés. También se pueden considerar distintas terapias psicológicas y la expresión de la creatividad, tener un hobby ayuda mucho.

Algunas personas mejoran con una dieta baja en FODMAP

La dieta baja en FODMAP fue creada por un grupo de investigadores de la Universidad de Monach, Melbourne, Australia. FODMAP son las siglas de ciertas sustancias que aportan los alimentos, la palabra viene de:
Fermentables, Oligosacáridos, Disacáridos, Monosacáridos y Polioles.
Es un plan estricto de eliminación de alimentos que contienen estas sustancias azucaradas que fermentan fácilmente en el intestino delgado y que alimentan a las bacterias que generan los síntomas. Al reducir estos alimentos por un tiempo las bacterias se estabilizan y la persona empieza a sentir alivio de sus síntomas. Con una gradual reincorporación de los alimentos eliminados nos ayuda a entender cuáles alimentos nos están causando los síntomas. No le funciona a todo el mundo pero en la desesperación de no saber qué comer vale la pena probarla. Se eliminan los productos industriales, las harinas refinadas, el azúcar y los lácteos como leche y quesos, productos que suelen minar la salud intestinal. La dieta baja en FODMAP está dividida en tres pasos.
Se recomienda descartar otras patologías más graves primero. Se inicia un diario con todos los alimentos que se ingieren y el estado de los síntomas. De 2 a 6 semanas la persona sigue una alimentación baja en FODMAP. A medida que se van mejorando los síntomas se pueden ir reintroduciendo algunos alimentos con un nivel medio de FODMAP, esto puede ser a las 2 semanas como a las 6 semanas y depende de la persona que lo está haciendo y el nivel de gravedad del problema. Trabajar en mejorar el estrés, dormir mejor, hacer ejercicio físico regular y acidificar el estómago entre otros recursos ayudan al éxito de esta dieta. La segunda etapa es la prueba de reintroducción, usualmente se elije un alimento que tenga un nivel medio de FODMAP, por ejemplo que sea solamente rico en sorbitol o que solo sea alto en fructosa. Se lo prueba durante tres días seguidos y se anotan todos los síntomas que pueden aparecer asociados, incluídas las idas al baño y la calidad de las heces. Se van incorporando cada vez más alimentos y se establece una alimentación totalmente personalizada a largo plazo. Los alimentos que ya se reconocen como provocadores de los síntomas se restringen como ocasionales. Cada tanto está bueno volver a probar algunos alimentos poco tolerados para comprobar si el nivel de tolerancia cambió pero la idea es poder reestablecer la salud intestinal y que funcione normalmente. De todas maneras hay que cambiar el estilo de vida y ¡mantenerlo!
Marina Martelli
Creadora de Hábitat. Marina se especializó en periodismo gastronómico y producción de fotos durante 15 años en Buenos Aires, Argentina. Actualemente vive en Houston, Texas. Desde el 2015 es asesora de nutrición holística y se dedica a atender consultas, da clases de cocina energética, charlas sobre alimentación y vida sustentable, clases de yoga y meditación. En su tiempo libre escribe ficción, dibuja, estudia, explora la fotografía y disfruta la vida junto a su pareja y su hijo.